“Pero ahora voy a ti; y hablo de esto en el mundo, para que mi gozo se cumpla en ellos mismos” (Juan 17:13).

JESÚS ORA POR USTED, PARA QUE VIVA CON REGOCIJO  

Cuando trabajé en el teatro al aire libre Starlite hace muchos años, recuerdo haber visto en los vasos de bebidas gaseosas la frase “Goce de la vida”. Con frecuencia me pregunté qué significaban esas palabras.

¿Cómo podemos realmente “gozar de la vida”?

Tal parece que la empresa de bebidas gaseosas pensó que tomarse un trago de refresco era una definición de gozar la vida. El diccionario dice: “Gozar es la emoción que suscita el bienestar, el éxito o la buena suerte”. Supongo que para algunos adquirir un refresco es buena suerte.

Lamentablemente, los gozos de la vida con frecuencia se viven por poco tiempo: un refresco es bueno por algunos segundos de placer, una película es buena por unas dos horas y un carro nuevo puede ser bueno por varios meses. Pero pronto pasa la novedad y el carro se descompone, la película se termina y el refresco se acaba.

Nos imaginamos que sería agradable si todos pudieran siempre gozar de la vida, pero con el pecado es imposible. No podemos “gozar de la vida”. De hecho, la vida real en este mundo está marcada por la amargura y el pesar.

Aun así, podemos siempre vivir con regocijo. Esto se debe a que el verdadero gozo que perdura no se encuentra en una propiedad o en honores terrenales. Más bien, se encuentra en una persona, una persona que siempre ora por nosotros, una persona que ruega para que el gozo de él “se cumpla”. Esa persona es el Dios-hombre, Jesucristo. Y el gozo que nos trae no es solo hoy y mañana, sino siempre.

El gozo que trae es el pleno perdón y la paz con Dios que ganó para nosotros con su vida y su muerte. Y el gozo de la resurrección que él trae hace que podamos irnos a dormir en la noche sabiendo que “ya sea que vivamos, o que muramos, somos del Señor” (Romanos 14:8).

El mundo no conoce y no puede dar este gozo. Por eso Jesús está orando por nosotros. Sinceramente quiere que su gozo se cumpla en nosotros. Quiere que valoremos lo que ganó por nosotros en la cruz. Quiere que gocemos de una buena conciencia y de la certeza del perdón de Dios.

Oración:

Querido Señor Jesús, ruega por nosotros. Sabes que vivimos en un mundo de pecado y de problemas. Satanás con sus acusaciones trata de quitarnos todo el gozo. Pero podemos vivir con regocijo debido a ti y tu salvación. Ayúdanos a vivir en el gozoso conocimiento de tu amor eterno. Amén.

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