“Ciertamente, todas las cosas son de él, y por él, y para él” (Romanos 11:36)

UN CHEQUE EN BLANCO 

Charles Steinmetz, un gran ingeniero eléctrico e inventor, nunca recibió un salario fijo de quienes lo patrocinaban. De vez en cuando, sus patrocinadores le entregaban una chequera con cheques en blanco. Lo que necesitara, ya fuera mucho o poco, únicamente tenía que escribir la cantidad en un cheque, firmarlo y presentarlo al banco.

¡Un arreglo nada mal! Sin duda ayudaría a la hora de pagar las cuentas si no se tuviera que preocupar por el saldo de la chequera.

Sin embargo, los patrocinadores de Steinmetz con el tiempo podían quedarse sin dinero. Por supuesto, los amigos de Steinmetz no podían evitar que él se enfermara. No podían darle las fuerzas, el conocimiento y la capacidad que necesitaba para hacer su trabajo.

Nosotros tenemos un arreglo infinitamente mejor con Dios. Él sustenta las necesidades de toda la gente. Dios es el origen de todas las cosas. De su mano creadora proceden el universo, la tierra y todas las criaturas. De él procede todo lo que necesitamos para nuestro cuerpo y nuestra vida. La lluvia, el sol, las cosechas, la comida, la bebida y el techo, todo procede de Dios. Si Dios quitara su mano sustentadora por un solo instante, no tendríamos nada y no podríamos vivir.

Por medio de él usted y yo y todas las criaturas seguimos existiendo. “En él vivimos, y nos movemos, y somos” (Hechos 17:28). Si no fuera por Dios, no podríamos dar un solo respiro, nuestro corazón no podría latir y no podríamos poner un pie delante del otro. No solo está presente en nuestro mundo, sino en nuestro mismo ser.

Nuestra salvación procede solo de él; es obra de su gracia en Cristo Jesús. Únicamente por medio de él proceden todas nuestras bendiciones espirituales .

En cierto sentido, Dios nos ha dado un cheque en blanco. Es un cheque al portador y está firmado con la sangre de Jesús. Nosotros podemos escribir la cantidad. ¿Deseamos una fe más firme? Podemos escribirla y él nos la dará. ¿Deseamos ver más frutos de fe en nuestra vida? Son nuestros. ¿Necesitamos cosas para nuestro cuerpo y nuestra vida? Podemos escribirlas, y él nos las dará según lo considere conveniente. “En él vivimos, y nos movemos, y somos”.

También “todas las cosas son… para él”. Él es la meta final del universo y de todas las cosas creadas. Todo ha sido creado para bendecir y glorificar su nombre.

Oración:

Señor, ayúdame a recordar que todo lo que soy y todo lo que necesito procede de ti. Ayúdame a bendecirte con todo mi ser. Amén.

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