¡PROMESAS! ¡PROMESAS! ¡PROMESAS!

Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor. Josué 24:15

¿Recuerdas las promesas que hicimos en nuestro matrimonio? En este mes, cuando se celebran tantos matrimonios, sería bueno que recordáramos esas promesas. Más aún, podríamos desear ver esas promesas detrás de matrimonios exitosos y duraderos. ¿Cómo ha armonizado eso con nuestra promesa de servir al Señor?

A menos que el Señor en su gracia nos recuerde lo que él ha hecho por nosotros, ni siquiera podemos comenzar a servirle. Cuando el pecado doblega nuestro espíritu en el matrimonio, ¿cómo podemos volvernos a él en busca de alivio, si no lo conocemos como el Señor que nos da esta seguridad: “Ánimo . . . tus pecados quedan perdonados” (Mateo 9:2)? Cuando la aflicción desanima nuestro corazón en el matrimonio, ¿cómo podemos volvernos a él en busca de consuelo, si no lo conocemos como el Señor que dice: “yo dispongo todas las cosas para el bien de los que me aman” (Romanos 8:28)? Cuando el éxito obnubila nuestra mente en el matrimonio, ¿cómo podemos volver a él para humillarnos, a menos que lo conozcamos como el Señor que nos recuerda: “separados de mí no pueden ustedes hacer nada” (Juan 15:5)? Y cuando la muerte le ponga fin a nuestro matrimonio, ¿cómo podemos volvernos a él para tener confianza a menos que lo conozcamos como el Señor que promete: “porque yo vivo, también ustedes vivirán” (Juan 14:19)? Antes de que podamos servirle al Señor en nuestro matrimonio, es necesario que recordemos lo que él ha hecho por nosotros.

El secreto para servirle al Señor es permitir que él nos sirva. Cuando su Palabra mora abundantemente en nuestros hogares, su perdón en Cristo Jesús animará nuestros corazones y fortalecerá nuestra vida. A eso le seguirá un alegre servicio a él. Por eso, vamos a recordar y a renovar las promesas que nos hicimos el uno al otro, todos los días de nuestro matrimonio.

Oración:

Señor Jesús, nuestro Salvador, anhelamos caminar más cerca de ti. Te pedimos que nos alimentes con tu Palabra, para que lo podamos hacer. Amén.