COMPRADOS Y PAGADOS POR JESÚS

Ustedes… fueron comprados por un precio. 1 Corintios 6:20

“Comprado y pagado”, son palabras que pueden ser de mucha alegría. Quizás fue mi primer auto, solo un carro viejo de $3,000, pero cuando al fin hice el último pago, fue realmente mío. Y lo cuidé muy bien.

“Comprados por un precio”, es lo que dice Pablo que ha hecho Jesús por mí. En el original, la palabra para “comprados” indica un acto, un pago único. Desde luego, el apóstol se refiere al Calvario. La escena de la crucifixión fue una escena de compra; allí, y una vez por todas, Cristo Jesús fue el comprador, y ¡cuán grande precio fue el que pagó! Gotas de santa y preciosa sangre; las angustiosas profundidades del infierno; una oscura y húmeda tumba fueron parte del precio. Y ese fue el pago suficiente, como lo comprobó la Pascua con su gloriosa resurrección. Cristo había hecho el pago por todos los pecados y por cada pecador. Cristo ha pagado por mí.

Cristo, que me compró, me reclama como suyo propio, llevándome a la fe. Mire lo que él hace por mí; yo, que nací como enemigo de Dios, he vuelto a nacer como hijo suyo; yo, que fui arrastrado una y otra vez por el pecado, soy ahora un santo ante sus ojos; yo, que merecía el pleno castigo en el infierno, como mi único futuro, tengo ahora una morada reservada para mí en el cielo. “Comprado y pagado por Cristo” ¡cuán dulces son esas palabras!

Oración:

Señor Jesús, te pido que me sostengas a salvo en el camino al cielo. Te doy gracias por tu sangre que me compró y por tu amor que me sostiene, Oh Salvador. Amén.