“El amor es paciente y bondadoso”(1 Corintios 13:4).

EL AMOR ES:

El amor es la madre de las virtudes cristianas. En nuestro versículo bíblico, Pablo nos dice que el amor es paciente y bondadoso. Vemos ejemplos de frutos excelentes de amor con mayor claridad en nuestro Señor Jesús.

Jesús fue paciente tanto con sus amigos como con sus enemigos. Cuando sus discípulos tardaron en comprender la singularidad de su persona y su misión, Jesús mostró paciencia y comprensión. Cuando sus enemigos se apresuraron a condenarlo, Jesús sufrió por mucho tiempo y fue paciente. Especialmente durante la estación de Cuaresma, reflexionamos sobre su amor paciente. En los tribunales religiosos ante Caifás y Anás, Jesús fue acusado falsamente y maltratado de manera vergonzosa. En los tribunales civiles ante Pilato y Herodes, Jesús fue azotado, coronado con espinas y condenado a la muerte. Jesús también sufrió la agonía de la negación de Pedro y el abandono de otros discípulos. Siguió el sendero del sufrimiento al Calvario, donde su amor y paciencia lo motivaron a orar por sus enemigos, a quedarse en la cruz y pagar el castigo por nuestros pecados y los de todos.

También encontramos ejemplos del amor que se muestra en forma de paciencia en muchos de los héroes de la fe del Antiguo Testamento. En Egipto, José dejó pasar la oportunidad de vengarse de sus hermanos, cuya envidia los había llevado a deportarlo como esclavo. En vez de eso, José los perdonó. Moisés tenía todos los motivos de impacientarse con el pueblo de Dios, y algunas veces se impacientó. Sin embargo, el amor de Moisés y el sufrimiento paciente lo motivaron una y otra vez a suplicar por ellos y a orar para que Dios los perdonara.

Algunas veces podemos sufrir a manos de personas ignorantes o malas. Y hay una gran tentación de resentirnos, enojarnos, decir palabras duras, buscar venganza. Debido a que nuestra carne pecaminosa tiende constantemente a ser cruel e impaciente, necesitamos aprender a tener la paciencia de los grandes héroes de la fe. Debemos seguir el ejemplo del largo sufrimiento de Jesús, del amor paciente.

La segunda característica de amor que Cristo nos enseña es la bondad. Su bondad en palabra y obra fue evidente en la forma en que trató tanto a sus amigos como a sus enemigos. ¿Y quién puede medir la paciencia y la bondad que nos ha mostrado, perdonándonos tantos pecados y guardando la divina promesa que hizo por medio del profeta Isaías (54:10): “Mi misericordia jamás se apartará de ti”? ¡Que su amor perdurable nos motive siempre a ser pacientes y amables unos con otros!

Oración:

Señor Jesús, aumenta en nosotros tu actitud de amor. Amén.

Comentarios

Comentarios