DIOS QUIERE TENER A TODOS

El Señor tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan. 2 Pedro 3:9

En las reuniones familiares, los más jóvenes y los que piensan que todavía son jóvenes, participan en un animado partido de softbol. Cuando eligen a los de su equipo antes del juego, siempre surge el problema de quién va a aceptar a los más jóvenes o a los menos atléticos.

¿Es así como lo hace Dios? ¿Se parece a nosotros cuando se trata de elegir jugadores para su equipo de creyentes? Y, si lo hace, ¿a quién va a elegir? Todos estamos tan discapacitados por el pecado que no somos buenos para nada. Somos todos tan merecedores del infierno que Dios no nos daría ni siquiera una primera mirada.

Pero mire la diferencia en la manera como actúa Dios en realidad. “El Señor tiene paciencia con ustedes”, nos dice Pedro. Y no solo es paciente, también es misericordioso; en lugar de enviarnos a estar en el equipo perdedor de satanás en el infierno, envió a su Hijo desde el cielo para hacerse cargo de nuestros pecados. Él ha preparado para nosotros el uniforme de la salvación, que es el pago que hizo su Hijo de cada pecado y su perfecta obediencia de cada mandamiento.

Dios quiere a cada uno de los pecadores en su equipo. Envió a su Hijo a pagar por cada uno de los pecadores; le da la vida a cada uno de los pecadores, como el tiempo de gracia para que aprendan del Salvador y estén preparados para el cielo. Los que rechazan a Jesús lo hacen para su propia condenación; los que están revestidos de él se alegran en la gracia de Dios.

.

Oración:

Señor, te doy gracias por me diste la salvación de Jesús. Amén.