CRISTIANOS DE MAÑANA

Les digo que este es el momento propicio de Dios; ¡hoy es el día de salvación! 2 Corintios 6:2

¿Conoce usted algún “cristiano de mañana”? Esas son las personas que responden: “mañana, cuando tenga más tiempo, me voy a interesar en la religión”; “mañana, cuando sea más viejo, voy a comenzar a pensar en prepararme para la muerte”; “mañana, cuando mi pecado favorito no me guste más, voy a pensar en renunciar a él”.

¿De cuántos mañanas estoy seguro? ¿Cómo puedo saber si voy a sobrevivir a este día? De alguna manera me engaño cuando pienso que tengo el control de la duración de mi vida. A pesar de que me doy cuenta de la amplia variedad de edades en los obituarios, todavía me engaño pensando que eso no me va a ocurrir a mí.

“Hoy”, dice Pablo. “es el momento propicio de Dios; hoy es el día de salvación. Como un precioso don de su mano, el día de hoy está delante de mí. Hoy es el tiempo que un misericordioso Dios me da para aprender de la salvación que él ha preparado en su Hijo Jesús. No es que el perdón de Jesús tenga algo como una fecha de expiración escrita en él, sino que mi vida la tiene. Y esa fecha de expiración puede ser hoy.

¿No le parece que eso tiene un sentido de urgencia? Quizás, una mejor pregunta que “¿Conoce usted algún “cristiano de mañana”?, es “¿Soy yo un cristiano de mañana?” No pierda la gracia de Dios en Cristo; no espere hasta mañana. Hoy es el día del favor de Dios. Mañana es el día del juicio.

Oración:

Señor, te pido que, por medio de tu Palabra, me sostengas cerca al Salvador, cada día. Amén.