BENDICIONES INCLUSO DURMIENDO

De nada sirve trabajar de sol a sol y comer un pan ganado con dolor, cuando Dios lo da a sus amigos mientras duermen.

Salmo 127:2 (Dios Habla Hoy)

¿Cómo es posible ganar dinero durmiendo? Una manera es depositar un capital en un banco y generará intereses sin que nosotros hagamos nada. Sin embargo quienes tienen obligaciones que pagar trabajan intensamente para poder conseguir lo suficiente con que cubrir tales compromisos y conservar alguna riqueza posible. Tristemente, los cambios mundiales en la economía han repercutido en pérdidas económicas importantes en todo el mundo. La situación llega a ser tal, que parece que si no ponemos el mayor esfuerzo en conseguir y acumular dinero, nuestro futuro será incierto. Pero Dios no quiere que gastemos nuestros esfuerzos y recursos en acumular riquezas para confiar en ellas como un respaldo seguro para el futuro. No es pecado ser rico, ni es pecado pensar en el futuro, pero confiar más en su riqueza que en Dios mismo sí lo es. Al respecto Jesús dijo: «Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas» (RVR 1960).

Puesto que en muchas ocasiones hemos puesto nuestra confianza en nuestros esfuerzos, en nuestras buenas obras o en nuestra propia capacidad para agradar a Dios, merecemos toda la ira de Dios. Así está escrito: «Así dice el Señor: “¡Maldito el hombre que confía en el hombre! ¡Maldito el que se apoya en su propia fuerza y aparta su corazón del Señor!”» (Jeremías 17:5). Cristo cifró su confianza en Dios. Lo hizo en sustitución nuestra y, en la cruz, dio su vida para que el castigo de ira eterna, que merecemos como pecadores, no caiga sobre nosotros. En gratitud vamos a querer confiar plenamente en Dios antes que en nuestros esfuerzos, astucia o riquezas.

Dios da sus bendiciones mientras dormimos. Eso quiere decir que todo depende completamente de él y no de nuestros propios esfuerzos para la salvación. ¡A él sea toda la gloria!

Oración:

Señor, gracias te doy porque, aunque merecemos toda tu ira por haber confiado en muchas cosas por encima de ti, por tu misericordia hacia nosotros nos salvaste por los méritos de Jesucristo tu Hijo en quien tenemos el perdón de pecados y nuestra justificación Por favor, aumenta nuestra confianza en tí. Amén.