LA PAZ DE CRISTO EN NUESTRO CORAZÓN

Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto. Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos. Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza.

– Colosenses 3:14-16

La paz siempre tiene que ver con vínculo. Pablo nos dice que nos vistamos de amor, que es el vínculo perfecto. Este amor es el amor ágape con el que Cristo nos amó. Las discordias, los resentimientos y los celos, con frecuencia perturban la paz de nuestra alma y de nuestro entorno cuando permitimos que el odio y el descontento envenenen nuestro corazón. Dios quiere que dejemos que la paz de nuestro Señor sea la que resuelva nuestros conflictos. Gocemos al máximo de esta paz y reflejémosla plenamente porque Jesús la ganó para nosotros y porque nos llamó a vivir en esta paz. Pero, ¿cómo lograrlo?

«Los cristianos cuyo corazón está lleno del amor de Cristo y es gobernado por la paz que él les da, naturalmente estarán agradecidos. En esta epístola que es relativamente breve, Pablo anima cinco veces a los cristianos a que sean agradecidos. A medida que el conocimiento de Cristo y las bendiciones espirituales que tienen en él aumenten y maduren en los creyentes, así mismo pasará con su gratitud, que se hará evidente en toda su manera de vivir. El amor y la paz siempre dan como resultado el agradecimiento, y éste a su vez fomentará el amor y la paz» (Harlyn J. Kuschel, La Biblia Popular).

Dios bendice a la humanidad diariamente de muchas maneras. Él no hace acepción de personas y todos somos beneficiados de alguna manera de sus bendiciones. Por esto todos los seres humanos deberíamos ser agradecidos. Se espera que los cristianos lo sean. La ingratitud es una característica de la incredulidad. Los creyentes que encuentran todo lo que necesitan en su Salvador no se distinguen por su pesimismo e ingratitud, sino por su optimismo y gratitud. ¿Refleja nuestra forma de vivir el agradecimiento gozoso que tenemos en nuestro Salvador?

La nueva naturaleza de los cristianos y las virtudes que ella produce son producto de la obra del Espíritu Santo en el corazón de los creyentes por medio del evangelio. Solo podemos permanecer firmes y desarrollar estas virtudes al estar en contacto constante con el evangelio de Cristo. Es por esto que el apóstol exhorta que la palabra de Cristo habite ricamente en nosotros.

Oración:

Dios de Paz, confieso que no he hecho conforme a tu voluntad pues no soy agradecido ni amo como tú lo exiges. Gracias porque Jesucristo me da el perdón por estos pecados. Te suplico que tu paz y tu palabra gobiernen mi corazón para que en gratitud te ame y ame a mi prójimo de modo que le sea bendición. Amén.