LA BENDICIÓN DE BOOZ

Entonces Rut, en señal de humildad, se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y le preguntó a Booz: —¿Por qué es usted tan amable conmigo? ¿Por qué se preocupa tanto por mí, si soy una simple extranjera?

Booz le contestó: —Ya me han contado todo lo que has hecho por tu suegra, después de que murió tu esposo. Sé que dejaste a tu familia y tu país para venir a vivir con nosotros, que somos gente totalmente desconocida para ti. ¡Que Dios te premie por todo lo que has hecho! ¡Que el Dios de Israel, en quien ahora buscas protección, te haga mucho bien!

– Rut 2:10-12 (TLA)

Según el diccionario de la Real Academia de la lengua, la palabra xenofobia significa «Odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros». Dios condena el pecado de xenofobia pero va más allá y manda amar al extranjero y que velemos por su bienestar tratándoles con la misma consideración que a los demás (Levítico 19:33; Deuteronomio 10:16-19; Éxodo 22:20-24; 23:9). Pablo escribe al respecto: «Porque los mandamientos que dicen: «No cometas adulterio», «No mates», «No robes», «No codicies», y todos los demás mandamientos, se resumen en este precepto: «Ama a tu prójimo como a ti mismo.» El amor no perjudica al prójimo. Así que el amor es el cumplimiento de la ley» (Romanos 13:9-10).

Rut siendo extranjera recibió buena acogida en el pueblo de Dios. Cuándo viene alguien nuevo a nuestras reuniones, ¿qué clase de acogida le damos? Esa acogida revelará cuál es nuestra condición frente al Señor (Santiago 2:1-17). Puesto que no podemos amar al prójimo perfectamente, como lo exige Dios, merecemos toda la ira de Dios. Pero Cristo, cuando no éramos de su pueblo, dio su vida por nosotros, y, además, obedeció perfectamente la ley de Dios, en sustitución nuestra. Ahora, en gratitud, vamos a querer amar a nuestro prójimo extranjero y bendecirle.

Oración:

Redentor nuestro, que te hiciste como nosotros para darnos salvación, perdonándonos el haber fallado en amar al prójimo extranjero. En gratitud a tu amor redentor queremos amar a nuestro prójimo extranjero de manera que, sin temor, le hablemos de tu amor. Abre, te suplico, mis labios para poder hablar de ti con denuedo. Amén.

www.cristopalabradevida.com/

Meditaciones son presentadas por Publicaciones Multilingües-WELS y www.CristoPalabraDeVida.com.

Licencia Creative CommonsEsta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc. ™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.