LA PASCUA ES VICTORIA

Lo cierto es que Cristo ha sido levantado de entre los muertos. 1 Corintios 15:20

El Viernes Santo parecía que se había perdido la batalla. La prometida “Simiente de la mujer” había exhalado su último suspiro. Sus seguidores secretos se apresuraron a depositar el cuerpo sin vida en una fría tumba. Y comenzó el golpe de la victoria del infierno.

¡Hasta el Domingo de Pascua! El Campeón enviado por nuestro amoroso Dios para luchar por nosotros ya no está muerto. “Lo cierto es que Cristo ha sido levantado de entre los muertos.” El bullicio de la celebración de la victoria del infierno se esfumó. Fue reemplazado por los lamentos y los gemidos de los condenados eternamente. Pero usted y yo celebramos con santa alegría.

Sí, todavía caemos en el pecado. Satanás sigue enviando sus patrullas furtivas para identificar y hacer sangrar los puntos débiles de nuestra fe. Pero no estamos atribulados. ¡La Pascua es victoria! Cómo un lector que ha saltado hasta el último capítulo, nosotros conocemos el final. Lo cierto es que Cristo ha sido levantado de entre los muertos. Cristo ha pagado por todos nuestros pecados.

Sí, todavía perdemos seres amados. La muerte sigue blandiendo su guadaña, segando tanto a viejos como a jóvenes. Pero no nos angustiamos. ¡La Pascua es victoria! “Lo cierto es que Cristo ha sido levantado de entre los muertos.” Ahora, nuestra tumba tiene dos puertas: una, marcada como “entrada; y la otra, marcada como “salida”.

Sí, todavía sufrimos los golpes y los moretones de la vida cotidiana. La enfermedad todavía afecta, todavía hay golpes y heridas, las otras personas nos decepcionan. Pero no nos angustiamos ¡La Pascua es victoria! “Lo cierto es que Cristo ha sido levantado de entre los muertos.” “Yo sé que vive el Salvador: Es de la muerte el Vencedor, Ningún temor jamás tendré, Pues a su lado viviré.” (Cantad al Señor 23).

Oración:

Señor, ayúdame a vivir cada día en la seguridad de la victoria de la Pascua. Amén.