DIOS SE REGOCIJARÁ

En aquel tiempo se dirá a Jerusalén:

“¡No temas, Sión, que no se debiliten tus manos!” Jehová está en medio de ti; ¡él es poderoso y te salvará! Se gozará por ti con alegría, callará de amor, se regocijará por ti con cánticos.

—Sofonías 3:16-17, Reina Valera 1995

¿Es Dios un ser sobrenatural con el ceño fruncido? Los griegos imaginaban a Zeus como un ser sobrenatural de ceño fruncido con un rayo en la mano listo para descargarlo sobre los humanos. Los nórdicos tenían similar idea de Thor y su martillo destructor. La Biblia sí habla de un ser sobrenatural que ataca al hombre con «dardos de fuego» y que «ronda como león rugiente, buscando a quién devorar (Efesios 6:16; 1 Pedro 5: 8). Ese ser no es otro que Satanás.

La Biblia dice que nuestro creador es «el Dios bienaventurado» (1 Timoteo 1:11; 6:15, Reina Valera 1865). Bienaventurado es quien posee el gozo, la dicha, o la felicidad eterna. Dios es sumamente feliz, (bienaventurado) y quiere que nosotros también lo seamos.

El Señor, por medio de su profeta Sofonías, revela que Él está en medio de su pueblo protegiéndolos del daño, librándolos del mal, calmándolos y consolándolos de sus temores y ansiedades. Fortaleciendo las débiles manos de sus siervos para que no se sientan paralizados cuando quieren servirle al expresarle gratitud. Por muy extraño que pueda parecer, el Señor se regocija con cánticos porque su pueblo vive en su presencia. ¡Qué revelación tan gloriosa de nuestro Dios! Nosotros somos los que deberíamos estar cantando plenos de alegría, porque en Cristo tenemos el privilegio de vivir con nuestro Dios por la eternidad. Pero Sofonías dice que el Señor está tan feliz como nosotros. Está contento pues la meta de la redención, la salvación de los elegidos, fue exitosamente alcanzada. Está gozoso porque se realizó el propósito de su creación: que la humanidad, corona de la creación, pueda vivir eternamente en su presencia. Dios también se regocija por cada pecador que vive en arrepentimiento por el poder de su evangelio (Lucas 15:6, 3-8). La gratitud al Señor por convertirnos en personas que viven esperando su retorno en continuo arrepentimiento, nos mueve a regocijarnos junto al Señor compartiendo su alegría. «Porque el reino de Dios no es cuestión de comidas o bebidas sino de justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo. El que de esta manera sirve a Cristo, agrada a Dios y es aprobado por sus semejantes». (Romanos 14.17-18).

Oración:

Bienaventurado Dios: «Has cambiado mi lamento en baile; quitaste mi luto y me vestiste de alegría. Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, ¡te alabaré para siempre!».Amén. (Salmo 30:11-12)

www.cristopalabradevida.com/

Meditaciones son presentadas por Publicaciones Multilingües-WELS y www.CristoPalabraDeVida.com.

Licencia Creative CommonsEsta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc. ™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.