HÁBLEME SOBRE JESÚS

Y le pidieron: ―Señor, queremos ver a Jesús. Juan 12:21

Alguien había dejado sobre el púlpito una nota para el nuevo pastor; ese era su tercer domingo en esa congregación. En sus dos primeros sermones, había sido muy elocuente utilizando términos teológicos y lenguaje de alto vuelo. Y le llegó esta nota, que decía sencillamente: “Queremos ver a Jesús”.

Los griegos que se acercaron a uno de los discípulos de Jesús también querían verlo. De alguna manera habían escuchado sobre Jesús, y ahora querían verlo en persona. Es evidente que querían más que verlo brevemente; eso lo podían hacer viéndolo en el templo o en las calles. Esos hombres deseaban escuchar a Jesús, aprender más sobre él, beneficiarse de él como su Salvador.

Un predicador que base su mensaje en la Biblia, nunca se va a quedar sin material. Y cada vez que suba al púlpito sabrá cuál tiene que ser su tema principal. Los que están frente a él necesitan ver a Jesús; han acudido como pecadores que necesitan escuchar sobre la cruz del Salvador. Sí, necesitan oír cómo vivir como hijos de Dios; necesitan que les recuerden los mandamientos de Dios para que puedan sentir sus muchos pecados. Pero, por encima de todo, necesitan oír cómo, por medio de la obra de Jesús, Dios ha perdonado todos sus pecados.

¡Y yo también! Tal vez no pondría una nota en el púlpito de mi pastor, pero oro pidiendo que siempre me predique sobre mi único Salvador. ¡Necesito ver a Jesús!

Oración:

Señor, te pido que me muestres a mi Salvador en cada página de tu Palabra y en cada sermón sobre tu Palabra. Amén.