EL ATALAYA

Cuando Yo diga al impío: ‘Ciertamente morirás,’ si no le adviertes, si no hablas para advertir al impío de su mal camino a fin de que viva, ese impío morirá por su iniquidad, pero Yo demandaré su sangre de tu mano.

“Pero si tú has advertido al impío, y éste no se aparta de su impiedad ni de su camino impío, él morirá por su iniquidad, pero tú habrás salvado tu vida.

—Ezequiel 3:18-19, Nueva Biblia de los Hispanos

El Señor llamó a Ezequiel (quien fue sacerdote y profeta (Ezequiel 1:3) para que sea su vocero delante del antiguo pueblo de los israelitas. Lo comisionó para anunciarles la sentencia que contra ellos pesaba como consecuencia del pecado. Así también, Dios ha constituido sacerdote del Nuevo Pacto a cada cristiano bautizado (1 Pedro 2:9; Apocalipsis 1:6). Cada uno de estos sacerdotes es responsable de cumplir la Gran Comisión.

La sentencia de muerte, el castigo por el pecado que Dios anunció en el Edén, se iba a cumplir, sea que Ezequiel efectúe su misión o no. La misión de Ezequiel era advertir a las personas de la gravedad y de las consecuencias de la impiedad. Esa misma misión ha encargado el Señor a los cristianos de todos los lugares y épocas. Hemos sido comisionados por el Señor para advertir a las personas de todo el mundo que Dios está enojado cada día con el pecado y con el pecador (Salmo 7.11; Proverbios 6:16). También es parte de tal comisión consolar con el evangelio a las personas que están aterrorizadas de saber que merecen sufrir toda la ira de Dios. Puesto que no hemos cumplido perfectamente con nuestro sacerdocio, también estamos incluidos entre quienes merecen el castigo eterno. Jesucristo, perfectamente, predicó la ley en toda su dureza a aquellos que se sentían cómodos con su pecado y a los demás les anunció el perdón gratuito. Él fue fiel a la comisión que Dios le dio (Lucas 8:1; Juan 17:18). Hizo esto en lugar nuestro, y en la cruz sufrió el castigo que merecemos por no ser siervos fieles. En gratitud vamos a querer involucrarnos responsablemente en la asignación que Dios nos ha comisionado: vamos a querer amar a Dios sobre todas las cosas y amar a nuestro prójimo de tal manera que le anunciemos la ley en toda su dureza y el evangelio en toda su dulzura cada vez que corresponda hacerlo.

Oración:

Espíritu Santo, te suplico abras mis labios para que pueda hablar y dar a conocer con denuedo y convicción lo que exige la ley moral y cuáles son las consecuencias del pecado. También, cuando las personas muestren contrición, pueda yo hablar tu evangelio. Hazme un corazón generoso que quiera contribuir a las misiones mundiales.  Amén.  

www.cristopalabradevida.com/

Meditaciones son presentadas por Publicaciones Multilingües-WELS y www.CristoPalabraDeVida.com.

Licencia Creative CommonsEsta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc. ™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.