LO QUE CUENTA ES EL ESPÍRITU

Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré de parte del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre, él testificará acerca de mí. Juan 15:26

Un nuevo entrenador se hace cargo de un equipo vacilante, y al final de la temporada están en los playoffs. Lo que cuenta es el espíritu. Así es también con mi fe. El Espíritu es lo que cuenta, es decir, el Espíritu Santo.

Muchas preguntas atormentaban la mente de los discípulos de Jesús. Cuando preguntaron sobre quién es más grande en el reino de Dios, Jesús les respondió lavándoles los pies. Cuando le preguntaron, diciendo; “Señor, no sabemos a dónde vas, así que ¿cómo podemos conocer el camino?” Jesús le respondió: “Yo soy el camino… Nadie llega al Padre sino por mí.” Cuándo ellos le pidieron: “Señor, muéstranos al Padre,” Jesús los corrigió diciendo: “El que me ha visto a mí ha visto al Padre.” Jesús había estado en medio de ellos durante mucho tiempo, pero todavía les quedaban muchas preguntas. ¿Quién va a disipar sus dudas y a fortalecer su fe, cuando él se haya ido?

La respuesta de Jesús también es para mí. Él promete que enviará al Espíritu Santo para que esté a mi lado como el Consolador. Este Espíritu de verdad abre mi corazón para recibir y retener la verdad. Y la más grande de las verdades que el Espíritu me trae es la verdad de la salvación por medio de Jesús. Cristo nos hizo una gran promesa a los discípulos y a mí, la promesa de que el Espíritu obra y sostiene la fe en nosotros por medio de la Palabra. “El Espíritu es lo que cuenta,” me dice Jesús, “el Espíritu que obra la fe en mí como tu Salvador.” Mi fe es un milagro del Espíritu, y su continuación también es obra suya.

Oración:

Te doy gracias, Dios mío, por la obra de tu Espíritu por medio de tu Palabra. Amén.