INVERSIONES A PRUEBA DE FALLAS

Acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. Mateo 6:20

¿Cómo le va con sus inversiones? ¿Perdió un poco en la recesión que hubo durante los primeros años de este nuevo siglo, cuando las acciones de todas las compañías pusieron nerviosos a muchos? ¿Ha hecho una reestructuración de sus cuentas?

Los tesoros de la tierra siempre van a estar sujetos a cambio; si las acciones de las compañías no nos mantienen haciendo conjeturas, algo lo hará. La polilla y el óxido de la época de Jesús pueden tomar nuevas formas, pero los ladrones siempre van a ser ladrones. Y las inversiones terrenales van a tener sus altibajos.

Jesús nos ofrece un Tesoro perdurable; su perdón de los pecados no conoce de altos ni de bajos; siempre está ahí con toda su fuerza para mí cuando yo vaya en arrepentimiento a su cruz. Su paz para mi alma no está sujeta a cancelación cuando mancho mi vida con mis pecados de todos los días y me amargo pensando si Dios todavía me va a aceptar. Su póliza de seguro, firmada también en la resurrección de Jesús, mantiene siempre vigente su beneficio de la vida en el cielo para mí, cuando llegue mi muerte. Cuando mis inversiones terrenales tienen una caída, aun puedo vivir de alguna manera; pero no puedo vivir sin los tesoros a prueba de fallos que Dios me ha dado en Cristo.

Oración:

Señor, te doy gracias porque me hiciste rico en Cristo; te pido que me ayudes a atesorar a mi Salvador. Amén.