EL AMOR ESCUCHA A JESÚS

Solo una [cosa] es necesaria. María ha escogido la mejor, y nadie se la quitará. Lucas 10:42  

¿Cómo puede uno saber que está enamorado? No, no estamos preguntando por alguna lista de verificación para posibles cónyuges ni de cuestionarios para los que ya están casados. Lo que hay aquí es una pregunta práctica para cristianos prácticos: ¿Cómo podemos decir que estamos enamorados de Jesús?

Miremos a María. Recordemos el relato: Jesús fue de visita una vez más a ese hogar en Betania. Marta comenzó de inmediato a levantar una tormenta en la cocina. Pero María, en lugar de ayudar a su hermana, se sentó a los pies de Jesús para escucharlo. Se olvidó de todo lo demás mientras oía atentamente cada una de sus palabras. No tenemos que adivinar de qué habló Jesús ese día: habló sobre lo que él mismo describió diciendo “solo una cosa es necesaria”, y que es “la mejor”. A partir de esos indicios podemos suponer con seguridad que la conversación se centró en su amor: en cómo había venido a la tierra a pagar por los pecadores y elevarlos al cielo como almas rescatadas; que tuvo que hacer todo esto porque su divino amor lo compelía. No sorprende, entonces, que María se hubiera sentado a sus pies para escucharlo.

Yo no puedo amar a Jesús sin que él me ame primero. Por su amor Salvador, tengo algo que escuchar, algo que nunca envejece. Cuando él me dice por medio de su Palabra que dejó su trono de gloria en las alturas y bajó a la tierra para derramar su sangre y morir, quiero apropiarme de cada una de sus palabras. Ahí es donde quiero estar en cada momento, a los pies de Jesús, escuchando la única cosa que es necesaria.

Oración:

Señor, ayúdame de modo que nunca pierda mi amor por el mensaje de cómo me amaste y me salvaste. Amén.