“Yo les he dado tu palabra, y el mundo los aborreció porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo” (Juan 17:14)

JESÚS RUEGA POR USTED, PARA COMBATIR EL ODIO 

“¡Si se hace cristiano, Dios le promete que será una persona importante y destacada!”. Esta es la promesa que algunos líderes religiosos importantes hacen ahora a la gente. Tales promesas no solo engañan, sino son absolutamente falsas.

Por ejemplo, si ahora estuviera viviendo en ciertos países y se hiciera cristiano, no se haría rico, sino pobre. Su trabajo estaría en peligro; sería vigilado más de cerca; su familia podría ser perseguida físicamente.

Convertirse al cristianismo no es algo que el mundo celebre. Significa rechazo. El mundo no se alegra cuando alguien sigue a Cristo; en vez de eso, adopta un aire despectivo. Cuando un famoso cantante de música pop se volvió a Jesús para el perdón y la salvación, los medios de comunicación (que antes eran sus amigos) se convirtieron en enemigos. Se refirieron a este cristiano convertido como un “bicho raro religioso”. La prensa también atacó a otro grupo musical popular por promover “fraude mágico de la iluminación cristiana”.

A los cristianos del siglo XXI el mundo no los trata mejor que a los cristianos del pasado. De hecho, los historiadores estiman que hubo más mártires cristianos en el siglo XX que en todos los diecinueve siglos anteriores. Jesús sabe que hay odio en el mundo contra los que se vuelven a la fe en él. Por eso ruega por nosotros. Como personas que no somos del mundo sino de la palabra, Jesús quiere que luchemos contra el odio. Y el arma que quiere que usemos es la misma que usó contra nosotros: el amor. Antes de que Jesús viniera a nuestra vida, éramos por naturaleza sus enemigos. Pero en su amor dio su vida por nosotros, y nos hizo sus amigos por medio del milagro del bautismo. Y su amor, que hace que lo amemos, es la fuerza que nos obliga a amar a nuestros enemigos, a bendecir a los que nos maldicen y a orar por los que nos desprecian y persiguen. El amor es la única forma de combatir el odio.

Ahora bien, nadie dijo que sería fácil. Por eso Jesús está rogando por nosotros.

Oración:

Querido Señor Jesús, haz que valoremos tu gran amor por nosotros y que amemos a nuestros enemigos y oremos por toda la gente. Amén.

Comentarios

Comentarios