QUE EL SEÑOR LOS HAGA CRECER

Que el Señor los haga crecer para que se amen más y más unos a otros, y a todos, tal como nosotros los amamos a ustedes. Que los fortalezca interiormente para que, cuando nuestro Señor Jesús venga con todos sus santos, la santidad de ustedes sea intachable delante de nuestro Dios y Padre.

—1 Tesalonicenses 3:12-13

Cristo exhortó a sus discípulos a orar a fin de prepararse para su segunda venida. En el pasaje que hoy meditamos, Pablo intercede a favor de los Tesalonicenses pidiendo que el amor de ellos sea incrementado y que sean fortalecidos interiormente para que sean intachables delante de Dios en la segunda venida.

Dios quiere que el amor cristiano sea incrementado en el corazón de sus hijos incluso hasta desbordar. Pablo ruega a Dios que el amor de los tesalonicenses se desborde «a todos, tal como nosotros los amamos a ustedes». Así su santidad será «intachable delante de nuestro Dios y Padre». Debido a que somos imperfectos, nuestro amor al prójimo y nuestras buenas obras son imperfectas y abominables delante del Señor (Isaías 64:6). Dios mira más allá de los actos externos que obramos. Él escudriña el corazón para ver si los actos nacen de la fe en Cristo, si son obras hechas para darle gracias a Cristo por su obra salvadora. Cualquier acción nuestra, sin importar cuán benéfica sea para otros, no agrada a Dios, si no emana de un corazón lleno de esta fe, pues «Sin fe es imposible agradar a Dios» (Hebreos 11:6). Los actos de amor que fluyen de la fe son la prueba de que la fe está viva y en buenas condiciones. Una buena obra solo sirve para quedar bien con los demás y lograr satisfacción para uno mismo. Pero si esa buena obra hecha nace de la gratitud de un corazón arrepentido, cuya confianza descansa en los méritos de Cristo para la salvación, entonces esos méritos son añadidos a la buena obra haciéndola grata delante de Dios.

El día que Jesús regrese en gloria, todos estaremos «delante de nuestro Dios y Padre» y seremos juzgados. Los creyentes serán conocidos por sus actos de fe, como la Biblia lo dice: «Vi también a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Se abrieron unos libros, y luego otro, que es el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados según lo que habían hecho, conforme a lo que estaba escrito en los libros.» (Apocalipsis 20:12).

Oración:

Señor Jesucristo, sin tus méritos solo merezco el infierno, pues mis buenas obras no son gratas delante de ti. Pero tú viniste para regalarme tus méritos, pues en mi lugar obedeciste perfectamente la voluntad divina y fuiste a la cruz a recibir mi castigo. En gratitud a tu gran amor quiero servirte, y suplicar que el amor de mis hermanos creyentes, y el mío, crezca y que seamos fortalecidos interiormente para que nuestra santidad sea intachable delante de ti. Amén. 

www.cristopalabradevida.com/

Meditaciones son presentadas por Publicaciones Multilingües-WELS y www.CristoPalabraDeVida.com.

Licencia Creative CommonsEsta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc. ™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.