UNA COSA SEGURA

Fíjense en la higuera y en los demás árboles. Cuando brotan las hojas, ustedes pueden ver por sí mismos y saber que el verano está cerca. Igualmente, cuando vean que suceden estas cosas, sepan que el reino de Dios está cerca. Lucas 21:29-31

¿Sabe usted lo que es “una cosa segura”? Es algo que sí va a ocurrir, como en la ilustración que utilizó Jesús. Cuando comienzan a brotar las hojas en los árboles, es una señal segura de que se acerca el verano. Para referirse algo aún más seguro, Jesús habla de su venida en el último día.

Jesús les había hablado inmediatamente antes sobre las señales que van a preceder su venida: señales en la naturaleza, como inundaciones y terremotos; señales en la sociedad, como guerra y rumores de guerras; señales en la iglesia, como que se enfriará el amor por la Palabra y la aparición de fasos cristos. Todas esas señales, dice él, van a ocurrir antes de su regreso. Todas esas señales, podríamos decir nosotros, nos dicen que su venida es una cosa segura; que es algo que va a ocurrir.

Puedo llegar a estar tan envuelto en las señales, que olvido la razón por la que existen. Como ocurre con las señales en las esquinas de las calles, que existen para señalar la dirección; lo que es importante no son las señales mismas, sino la dirección que indican. Lo mismo ocurre con las señales que anteceden al regreso de Jesús. Las preguntas que debo hacer no son “¿Qué implican, han ocurrido todas?” Una pregunta mucho más importante es: ¿A quién apuntan? Al Rey de reyes, por supuesto. Él quiere que yo, como creyente, sea parte de su reino de gracia; quiere que su evangelio me haga suyo. Cuando él hace eso en mí, estoy listo para su seguro regreso. Y hasta oro para que eso ocurra.

Oración:

Señor, te pido que en esta estación de Adviento, hagas que las señales dirijan mi corazón hacia el cielo, a tu regreso. Amén.