LO QUE HACE DIOS CON EL PECADO

Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados. Dichoso aquel a quien el Señor no toma en cuenta su maldad. Salmo 32:1,2

¿Sigue usted jugando al juego de las excusas cuando se trata del pecado? David lo intentó sin éxito, negándose a utilizar la palabra error para sus pecados de adulterio y asesinato. Aunque mis pecados no sean tan evidentes, yo también lo intento. Me excuso diciendo: “Todos los demás hacen lo mismo”; me evado con el argumento de que “no soy tan malo como este o aquel”. Pero el alivio solo llega cuando, como David, me vuelvo a Dios en arrepentimiento y él me recuerda lo que hace con el pecado.

¿Qué hace Dios con el pecado? Como pecador, lo tengo que saber. “Se le perdonan las transgresiones”, escribe David. La palabra perdonar significa “llevar”. Con los ojos de la fe, David vio al Hijo de Dios llevando toda la apestosa maraña de sus pecados a la cruz, para pagar por ellos. También dice: “se le borran sus pecados”; la palabra borrar significa más que usar alguna tela para cubrirlos con la esperanza de que Dios no los vaya a notar. Con los ojos de la fe, David vio la preciosa sangre de Jesús borrando sus pecados para que nunca más fueran visibles a los ojos de Dios. “A quien el Señor no toma en cuenta su maldad”, concluye David. Dios no puede simplemente escribir “cancelado” sobre la deuda no pagada del pecado; en lugar de eso, envió a su Hijo a cumplir perfectamente la voluntad de Dios en lugar de nosotros y a morir por nuestros pecados para liquidar la cuenta con el pago total de lo que se debía.

Cuando la vida de Agustín, el padre de la iglesia, llegaba a su fin, él le pidió a un amigo que pintara esas palabras de David en la pared que estaba frente a su cama. Y contempló esas gloriosas palabras mientras la oscuridad se cerraba. ¿Qué más necesito? Dichosos, en verdad, son los que saben lo que Dios hace con el pecado.

Oración:

Señor, te pido que consueles mi corazón arrepentido con las benditas noticias de lo que tú has hecho con mis pecados. Amén.