NO HAY OTRO NOMBRE

De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos. Hechos 4:12

Mi yerno sabe los nombres de todos los entrenadores en el fútbol profesional. Puede discutir extensamente las fortalezas y las debilidades de cada uno de ellos. Pero, dentro de 20 años, ¿de qué le va a servir?

Con Jesús es muy diferente: mientras este mundo exista, los seres humanos necesitan conocer su nombre. Incluso si se olvidan de todos los otros nombres, que no se atrevan a olvidar el de Jesús; él es su único Salvador. Solo su muerte en la cruz paga todos los pecados; solo sus manos traspasadas por los clavos abren por completo las puertas del cielo. En nadie más se puede hallar la salvación. Solo por él podemos ser salvados.

Yo no debería esperar que el mundo se emocione cuando escuche que solo el nombre de Jesús trae la salvación. Los intelectuales en los salones de clase y en la prensa, si hablan de alguna manera de la salvación, buscan las respuestas en la supuesta bondad del ser humano. Los fariseos modernos, dentro y fuera de la iglesia, siguen señalando sus propias obras. A pesar de todos los fracasos de los siglos pasados, todavía se aferran de manera obstinada a sus errores.

Todos los esfuerzos humanos para salvarse son como tratar de construir una escalera al cielo sin escalones, cuando Dios ya ha hecho descender una escalera viva en su Hijo, Jesús. Alabado sea Dios por este Jesús, tan parecido a una escalera mecánica en la que yo solo necesito estar de pie, sosteniéndome con la mano de la fe, para ser elevado a la vida eterna.

Oración:

Señor, te pido que permitas que sea Jesús, Jesús, solo Jesús, cuando se trata de mi salvación. Amén.