SEÑALES ESPIRITUALES: CRISIS EN TODO EL MUNDO

Los discípulos le preguntaron: —¿Cuándo será destruido el templo? ¿Cómo sabremos que tú vendrás otra vez, y que ha llegado el fin del mundo? ¿Cuáles serán las señales?

Jesús les respondió: —¡Cuidado! No se dejen engañar. Muchos vendrán, y se harán pasar por mí, y le dirán a la gente: “Yo soy el Mesías”. Usarán mi nombre y lograrán engañar a muchos. Ustedes oirán que en algunos países habrá guerras, y que otros países están a punto de pelearse. Pero no se asusten; esas cosas pasarán, pero todavía no será el fin del mundo. Porque los países pelearán unos contra otros, la gente no tendrá qué comer, y en muchos lugares habrá terremotos.

– Mateo 24:3-7 (TLA)

¿Qué siente usted cuando escucha que hay hambre en el mundo y que los terremotos, tsunamis, guerras, y conflictos destruyen países y matan muchas personas? A muchos les parece que el fin del mundo ya ha llegado. En la década de los ochenta del siglo 20 muchos creían que el fin del mundo sería en 1983. Otros fijaron 1988. 1999 fue un año preferido para temerlo. Ya en el siglo 21 la gente estaba atenta al 2012. Pero todas esas fechas pasaron y el fin del mundo no llegó.

Jesús dijo a sus discípulos que no se asustaran de los problemas mundiales porque todavía no será el fin del mundo. En el mismo capítulo menciona otras señales que anuncian que él volverá: persecución a los cristianos, surgimiento de falsos profetas, multiplicación de maravillas milagrosas para engañar. Todo esto se ha venido cumpliendo desde hace dos mil años atrás y son señales que nos recuerdan que el Señor viene para juzgar a la humanidad al fin del mundo. Estas señales no fueron dadas para avisarnos cuándo viene Cristo, sino para recordarnos que él viene.

Jesús enseñó que nadie sabe el día de su venida. Por esto el apóstol Pablo nos invita a tomar en cuenta esto y nos da un dato más: «Ahora bien, hermanos, ustedes no necesitan que se les escriba acerca de tiempos y fechas, porque ya saben que el día del Señor llegará como ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: «Paz y seguridad», vendrá de improviso sobre ellos la destrucción, como le llegan a la mujer encinta los dolores de parto. De ninguna manera podrán escapar» (1 Tesalonicenses 5:1-3). El mundo en crisis busca paz, pero sin Dios y por eso será destruido al fin. Mas nosotros ya tenemos paz con Dios en Cristo, y solo en Cristo; por eso no nos asustamos.

Oración:

Señor, gracias te doy porque en medio de todos los conflictos que hoy vivimos, podemos vivir en paz contigo, pues por los méritos de tu Hijo estamos justificados por la fe y tenemos paz contigo. Amén.