LLENO CON LO QUE ES CORRECTO

¿Por qué gastan dinero en lo que no es pan, y su salario en lo que no satisface? Escúchenme bien, y comerán lo que es bueno, y se deleitarán con manjares deliciosos. Isaías 55:2

El administrador del taller de autos de alquiler estaba muy enojado. Un cliente anterior a mí había devuelto un auto en el que había puesto un combustible que no era el correcto. Cuando los operarios trataron de mover el auto, comenzó a tartamudear y se detuvo.

Isaías estaba hablando del mismo error. Las personas gastan su dinero y sus vidas llenándose de cosas que no son las correctas. Andan en busca de poder, de posesiones y de los placeres de este mundo, como si esas cosas fueran combustible de alto octanaje. O accionan con insistencia la bomba de sus propios esfuerzos, pensando que así pueden ir corriendo al cielo, por sus propias obras. Pero, cuando sus tanques están llenos, solo tartamudean y se detienen. Ese combustible humano no tiene la calidad necesaria, no puede satisfacer la necesidad.

“Escúcheme bien”, dice Dios. ¿Cómo puedo escucharlo? Por medio de su Palabra. Esa Palabra es como una bomba de suministro de combustible que yo necesito. En su Palabra, Dios ofrece un combustible súper Premium. La buena noticia de que él ha pagado todos mis pecados en Cristo, la seguridad de que él quiere que yo sea hijo suyo, y la promesa de que me va a llevar a vivir con él en el cielo, son como el combustible de la más alta calidad que le da potencia a mi motor de la vida. Cuando leo su Palabra o la escucho en la iglesia, Dios obra, llena mi alma con las cosas adecuadas. ¿Puede ser algo más importante para mi vida sobre la tierra o en la eternidad, que las paradas frecuentes en la estación de servicio de Dios?

Oración:

Tu Palabra inspira mi corazón; Tu Palabra me otorga la curación de mi pecado. Tu Palabra tiene el poder para guiar y bendecir: Tu Palabra trae paz y alegría. Amén. (CW 282:2)*