EL BAUTISMO PROFETIZADO

Los rociaré con agua pura, y quedarán purificados. Los limpiaré de todas sus impurezas e idolatrías. Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos y obedezcan mis leyes.

—Ezequiel 36:25-27

Los israelitas del tiempo de Ezequiel fueron deportados a causa de sus muchos pecados y de su rebelión contra Dios. Ellos habían roto el antiguo pacto y Dios tenía el derecho de no seguir con el asunto. Sin embargo, el Señor anuncia mediante Ezequiel que él los haría retornar a la tierra de Israel. En el texto de la meditación de hoy, Dios promete rociar con agua al pueblo para limpiarlos de sus pecados y transformarlos en gente que le obedece de corazón. ¿Cuándo se cumplió esta profecía? El ángel Gabriel mostró al profeta Daniel que esto sucedería cuando venga el Mesías (Daniel 9:24-17). Los que retornaron de la deportación babilónica sabían que habían sido desterrados a causa de su infidelidad al antiguo pacto y que Dios haría un nuevo pacto con los israelitas que reconociendo su rebelión vivan en arrepentimiento sirviendo al Señor. Cuando apareció Juan el Bautista muchos sabían bien que él era el enviado por Dios a preparar la venida del Mesías. Juan pregonaba: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca.». Así predicaba el «bautismo de arrepentimiento para el perdón de pecados». (Mateo 3:2; Marcos 1:4).

Las personas bautizadas por el ministerio de Juan el Bautista, y por los discípulos de Jesucristo, nacían de nuevo por el poder del evangelio. También recibían el anuncio de que sus pecados habían sido perdonados gracias al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Estos israelitas arrepentidos se beneficiaron de ser incorporados en el Nuevo Pacto y en la iglesia del Señor gracias al amor y misericordia divinos.

Una de las maneras con las que Dios nos limpia de nuestros pecados es por el bautismo. Dios quiso que todo el mundo sea rociado con agua y por eso comisionó a su iglesia ir por todo el mundo para anunciar el evangelio y bautizar para perdón de pecados ¿Cómo puede el agua obrar cosas tan grandes? Lutero responde: «Ciertamente no es el agua la que hace estas cosas, sino la palabra de Dios que está en y con el agua y la fe que confía en esta palabra usada con el agua. Porque sin la palabra de Dios el agua es simple agua y no bautismo. Pero con esta palabra de Dios es bautismo; es decir, un agua llena de gracia y de vida y un lavamiento de regeneración por medio del Espíritu Santo.» (Catecismo Menor).

Oración:

Roca de la Eternidad, mí único Salvador: te pido que, por tu gracia, fortalezcas mi confianza y fe más firmemente en ti y en tu obra salvadora ya consumada. Amén.

 

www.cristopalabradevida.com/

Meditaciones son presentadas por Publicaciones Multilingües-WELS y www.CristoPalabraDeVida.com.

Licencia Creative CommonsEsta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc. ™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.