CELEBRAR LA NAVIDAD TODOS LOS DÍAS

Así que fueron de prisa y encontraron a María y a José, y al niño que estaba acostado en el pesebre. Lucas 2:16

Emocionados con su primer vuelo exitoso en diciembre de 1903, los hermanos Wright le enviaron un telegrama a su hermana, que decía: “En realidad hemos volado 120 pies, vamos a estar en casa para la Navidad”. La hermana llevó el telegrama al periódico local; “Que bien”, dijo el editor después de echarle una mirada al mensaje. “Los muchachos van a estar en casa para la Navidad”. Espero que a mi celebración de la Navidad no le falten las verdaderas noticias importantes.

Los pastores fueron a arrodillarse ante el pesebre de Jesús. Unas personas que tenían uno de los trabajos más humildes en la vida fueron de prisa a adorar al Salvador recién nacido. Eso es un consuelo para mí; al llevar a los pastores, Dios me recuerda que, sea cual sea mi posición en la vida, tengo un Salvador. Desde el momento de su nacimiento, Jesús estuvo listo para recibir a todos los pecadores. El bebé nació para salvarme.

María y José estaban ahí, en el pesebre de Jesús. De los cortos registros que hace la Escritura sobre ellos dos, aprendo algo importante acerca de la fe: ellos no dudaron, sino que le creyeron a Dios, aunque sus palabras parecían imposibles. ¡Que Dios me ayude a hacer lo mismo, en especial con su promesa de salvación! Jesús estaba ahí en el pesebre; nunca antes ni después verá el mundo a un bebé como él; solo él es desde la eternidad; solo su nacimiento fue predicho siglos antes; solo él nació de una virgen; solo en su nacimiento cantaron los ángeles. Solo él nació para vivir y morir por su prójimo. Solo él merece mi adoración.

Oración:

Señor Dios, te pido que me ayudes a celebrar la Navidad todos los días. Amén.