¿QUÉ ESCRIBIRÍA YO? 

Entonces Jesús tomó aparte a los doce y les dijo: “Ahora vamos rumbo a Jerusalén, donde se cumplirá todo lo que escribieron los profetas acerca del Hijo del hombre.” Lucas 18:31 

Querido Dios, te estoy escribiendo sobre los servicios especiales que mi congregación va a celebrar durante la Cuaresma. No sé cómo decir esto, pero no creo que voy a estar presente en muchos de ellos. Cuando por fin llego a mi casa después del trabajo y me quito los zapatos, quiero dejarlos definitivamente. Es más fácil dejar que los hijos se sienten frente al televisor. Tampoco quiero perder mi programa favorito en la tv; si lo grabo, se va a quedar ahí con todos los demás que he grabado. Además, yo ya sé todo acerca del sufrimiento y de la muerte de tu Hijo. Oigo sobre eso cada domingo, y creo que no me perderé mucho. Te pido que me entiendas y que me excuses. Firmado: un miembro de la iglesia.

Querido miembro de la iglesia, me afligí mucho cuando recibí tu carta. ¿Sabías tú que yo tampoco me siento siempre feliz por ir a la iglesia, en especial cuando la gente no va a adorarme? Pero siempre voy. Ahí estoy para bendecir a mis hijos por medio de mi Palabra. De manera especial, quiero bendecirlos por medio de las noticias del sufrimiento y la muerte de mi Hijo. Durante la Cuaresma, quiero que las personas escuchen principalmente lo que mi Hijo ha hecho por ellos. No tengo regalos más grandes que su perdón, su paz, y la segura promesa del cielo. Cuando descubras lo que te ofrezco, tendrás alegría cuando vengas. Ahí voy a estar esperándote. Firmado: Dios.

No hay servicio de correo al cielo, y estas son cartas ficticias. Pero cuando se aproxima la Cuaresma, la pregunta es: ¿Qué escribiría yo?

Oración:

Señor Jesús, llévame contigo a Jerusalén para que pueda gozar de tu regalo de la salvación. Amén.