ESTÉN PREPARADOS – ¿PARA QUÉ?

Pero entiendan esto: Si un dueño de casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, estaría pendiente para no dejarlo forzar la entrada. Así mismo deben ustedes estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen. Lucas 12:39,40

A veces puede ser muy difícil permanecer despierto. Uno se acomoda en el sillón mientras ve el programa favorito de televisión, y una hora después se despierta y ya es hora de ir a la cama. No se pierde mucho por no ver el programa, pero ¿Qué pasaría si estoy dormido, es decir, no preparado cuando Cristo regrese?

Cristo viene. ¿Cuándo fue la última vez que pensé en ese acontecimiento? Las personas prácticas como nuestros compatriotas del siglo 21 piensan más en el aquí y en el ahora que en el entonces y en el allá. Cuando muere un ser amado, o se produce un accidente, quizás hago una pausa para pensar en cosas como la venida de Cristo. Aparte de eso, lo normal es que pierda mi tiempo en los negocios de esta bola de barro.

Cristo viene, sin que importe si yo pienso o no en su venida. Los cínicos se ríen de esa verdad; los académicos la ignoran; los teólogos liberales la explican a su manera. Pero él viene sin que importe si yo estoy preparado o no. Nada es más seguro que el hecho de su regreso. Y, sin embargo, no hay nada más incierto que el momento de su regreso. De hecho, Cristo dice que va a venir como un ladrón en la noche; él va a venir en el momento en que menos lo esperen. Ahora sé por qué me dice que esté preparado, despierto; no quiere que cuando regrese me encuentre dormido, no preparado. Quiere encontrarme rastreando el cielo con el radar de la fe, observando y esperándolo.

Oración:

Señor, te pido que me sostengas despierto, preparado y esperando el regreso de mi Salvador, para que él me lleve a la gloria. Amén.