UNA VERDADERA CAPA GRUESA DE HELADO

Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús. Filipenses 4:19

El dinero era escaso cuando yo estaba creciendo; no comíamos pastel muy a menudo, pero en nuestros cumpleaños mi mamá hacía nuestro pastel favorito y lo recubría con una gruesa capa de helado.

La gruesa capa de helado es una pequeña imagen de lo que hace Dios por los suyos. Cuando visito a los miembros de la congregación en un hospital, antes de una cirugía o después de haber recibido malas noticias, a menudo cito estas palabras de Pablo. Los creyentes tenemos un Dios que promete que provee para todas nuestras necesidades; Pablo no dice que Dios va a proveer para nuestras necesidades solo en el día de nuestro cumpleaños, o de vez en cuando. Pablo no insinúa que quizás Dios se va a refrenar o va a economizar, diciéndome que ya he tenido mi parte, o que espere hasta el día de mi cumpleaños el año próximo. Él escribió: “Mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten”.

Para darnos esa certeza, Pablo señala las gloriosas riquezas que Dios ya nos ha dado en Cristo Jesús. Por medio de su Hijo, Jesús, Dios ha pagado todos mis pecados. Cuando voy arrastrando mis talones porque estoy avergonzado por las muchas veces que he caído, él no duda antes de darme la seguridad de su pleno perdón. Cuando le llevo cada semana mi carretilla llena de iniquidad, en la mañana del domingo, él siempre me dice: “Yo he tenido misericordia de ti y te he dado a mi único Hijo para que sea el sacrificio expiatorio por tus pecados”. En Jesús, mi Padre extiende sobre mí la gruesa capa del helado de su perdón. ¿Cómo no me va a ayudar en todas mis otras necesidades también?

Oración:

Señor, te pido que me cubras con el pleno perdón de Cristo y que vengas a ayudarme en todas mis necesidades. Amén.