“El principio de la sabiduría es el temor al Señor” (Proverbios 1:7).

COMIENCE POR EL PRINCIPIO 

¿Qué tan importante son los primeros años de educación del niño? Muchos educadores dirían que la educación temprana de los niños es de suma importancia. Durante los primeros años de educación, se establece el fundamento de la capacidad del niño para aprender. Si los niños no aprenden los números o el alfabeto, van a tener problemas en el primer año escolar. Si los niños no aprenden a leer bien, van a batallar en todas las demás materias. Una base apropiada es de importancia fundamental para una buena educación.

No obstante, más importante que aprender sobre matemática o lectura o ciencia es aprender lo que significa el temor al Señor. Salomón nos dice: “El principio de la sabiduría es el temor al Señor”. Sin el temor al Señor, todo el conocimiento es egocéntrico y motivo de orgullo.

¿Qué significa temer al Señor? En primer lugar, significa confiar en el Señor como su Salvador. El salmista dice: “El Señor se complace en los que le honran, y en los que confían en su misericordia” (Salmo 147:11). Cuando comprendo que el Señor es quien me hizo y me salvó del infierno y me da la vida eterna, y cuando me doy cuenta de que el Señor tiene el poder de hacer todo lo que él desea, entonces me lleno de temor y me inclino ante él con humildad. La Escritura dice: “¡Que toda la tierra tema al Señor! ¡Que le teman todos los habitantes del mundo!” (Salmo 33:8). Cuando temo al Señor, acepto y sigo sus decisiones en cuanto a lo que es bueno y lo que es malo. De hecho, lo que él desea es tan importante para mí que aborrezco lo que él aborrece. Como dice Salomón: “El temor del Señor es aborrecer el mal” (Proverbios 8:13). Cuando tengo temor del Señor, busco vivir de la manera que él desea y no como yo quiero. Nuevamente dice Salomón: “Teme a Dios, y cumple sus mandamientos. Eso es el todo del hombre” (Eclesiastés 12:13).

Sin el temor al Señor, la ciencia, la sicología, la historia y todas las otras materias carecen de lo que es más importante, concretamente, de la contribución y el consejo sabio de Dios. Sin el temor al Señor, todo lo que haga usted carece de propósito eterno y es inútil en el crecimiento del reino de Dios. Pero con el temor al Señor, todo lo que sabe y hace es para su beneficio eterno y para quienes que lo rodean.

Oración:

Querido Señor, obra en mi corazón para que sienta temor de ti por sobre todas las cosas. Amén.