“Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo crea que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado” (Juan 17:22,23)

JESÚS RUEGA PARA QUE EL MUNDO PUEDA CONOCER EL AMOR DEL PADRE

Hace algunos años, un joven, hijo de dos miembros de nuestra iglesia, se ahogó por accidente. Los padres estaban desconsolados. ¿Quién puede comprender el dolor de perder a un hijo que muere antes de tiempo? Solo una persona que en realidad ha sentido el dolor y la pena puede comprender. En el sermón del funeral, a los padres acongojados se les recordó el gran sacrificio de Dios el Padre. Por propia voluntad dio a su Hijo para morir por cada uno de nosotros. ¡Qué amor tan incomprensible!

Esos padres ahora tienen una comprensión más sólida de la gran verdad de Dios: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). Dios el Padre amó tanto al mundo que envió a su Hijo a morir por él. Podemos deducir correctamente que si Dios amó al mundo tanto que Jesús murió por él, entonces Dios nos ama. ¡Qué gran consuelo!

Usted conoce este gran amor del Padre. Conoce al Señor Jesucristo como su Salvador. Conoce las promesas de su evangelio: “Vengan a mí todos ustedes, los agotados de tanto trabajar, que yo los haré descansar” (Mateo 11:28) y “Ten ánimo, hijo; los pecados te son perdonados” (Mateo 9:2). Nuestro Señor quiere que todos en este mundo conozcan el amor profundo que llevó a Cristo a la cruz. Jesús conoce el amor de su Padre y quiere que el mundo conozca este gran amor.

Ese amor va más allá de toda descripción y razón humana. Tan grande es el amor de Jesús por nosotros “que se despojó a sí mismo y tomó forma de siervo, y se hizo semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filipenses 2:7,8). Jesús ruega para que el mundo pueda conocer este amor.

Oración:

Señor, dame un corazón bondadoso para amar y buscar a todos los que están perdidos en el pecado. Vence el temor que hay en mi corazón y dame valor para compartir el mensaje de tu amor con todos los que no tienen esperanza. Amén.

Comentarios

Comentarios