GRATITUD EN ACCIÓN

El que recibe instrucción en la palabra de Dios, comparta todo lo bueno con quien le enseña.

– Gálatas 6:6

A principios de 1997 el televangelista Oral Roberts anunció a sus seguidores que Dios le había advertido que si no recaudaba ocho millones de dólares antes del 31 de marzo, «se lo llevaría». En su oración de cierre, dijo: «Extiendan la duración de mi vida. Permítanme vivir más allá del mes de marzo». Su hijo suplicó: «No permitan que este sea el último cumpleaños de mi padre». Sobra decir que su audiencia televisiva aportó la cantidad exigida dentro del plazo. Sin embargo, este evento y muchos otros que vinieron después son usados como ejemplo de que las ofrendas solo sirven para enriquecer a líderes eclesiásticos.

Muchas personas han donado bastante dinero a movimientos religiosos motivados por la codiciosa idea de que así aumentarán su propia prosperidad económica y material. La Biblia enseña que las ofrendas deben ser ofrecidas por gratitud a Dios por los bienes espirituales y materiales que hemos de él recibido (2 Corintios 9:7,11). Imaginar que «cuantos más millones espero en recompensa de mi donativo es evidencia de mayor fe» es un gran engaño, pues eso solo muestra con cuánta codicia doy el donativo. Por otra parte, dar una ofrenda en gratitud a lo que Dios hizo por nosotros es un fruto de arrepentimiento.

Pero ninguno de nosotros ha dado sus ofrendas perfectamente como Dios lo exige. El Señor Jesucristo dio sus ofrendas perfectamente en lugar de nosotros y padeció en la cruz, por nosotros, toda la ira de Dios que nosotros merecíamos. Conscientes de su obra redentora a favor nuestro, y en gratitud por ello, vamos a querer apoyar con nuestros bienes y dinero el avance del reino y la predicación del evangelio.

Oración:

Señor, tú que eres el dueño de todas las cosas, no necesitas ninguna ofrenda mía para el avance y consolidación de tus propósitos y del reino de Jesucristo, tu Hijo. Sin embargo, has querido darnos la oportunidad de unirnos con nuestras agradecidas ofrendas. Te suplico que me concedas un corazón y una mente que estén interesados en contribuir ofrendas de gratitud para sostener la misión que has encomendado a tu iglesia. Amén