LO ALABAMOS POR SU NOMBRE: EMANUEL

“La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel” (que significa “Dios con nosotros”). Mateo 1:23

Qué bello nombre para mi Salvador: Emanuel, Dios con nosotros. Este nombre contiene dos verdades consoladoras. La primera es que Jesús es Dios. Si se elimina esa verdad, ¿qué significado tendría ese bebé para mí? Sería sólo otro bebé, lindo, sin duda, como todos. ¿Y qué significaría para mí que él a los 33 años fuera a la cruz? Él sería simplemente otra víctima inocente crucificada allá por algún error de la justicia. Pero no, él es Dios, de otra manera no podría ser mi Salvador. Si él no fuera Dios, entonces su sangre de ninguna manera podría purificarme de todos mis pecados.

¿Cuál es la segunda verdad en su nombre Emanuel? Él es “Dios con nosotros”. Qué pensamiento tan consolador. Dios no está lejos, distante entre los cielos, echándonos un vistazo desde la distancia. Él está con nosotros en nuestra carne, en nuestro planeta, bajo nuestro pecado. Él está conmigo en mis pecados, no para causarlos o para participar en ellos, sino para salvarme de ellos. Él ya pagó por cada uno de ellos. Él está conmigo en mis dolores y pruebas. Él sabe lo que son. Él también sufrió muchos de ellos y sabe exactamente cómo aydarme con ellos. Él está conmigo en mi servicio a él. Aunque frecuentemente me canso y parece que doy tres pasos adelante y cinco atrás en mis esfuerzos, él está allá para ayudarme a avanzar.

¡Qué nombre, Emanuel, tiene mi Dios Salvador, uno que merece mi alabanza todos los días!

Oración:

Señor, gracias por haber venido al pesebre y a la cruz para que seas mi único Salvador. Amén.