LA JUSTIFICACIÓN POR LA SOLA FE Y LA IGLESIA

Sabiendo que el hombre no es declarado justo por las obras de la Ley, sino por la fe de Jesucristo, también nosotros creímos en Cristo Jesús, para que fuéramos declarados justos por la fe de Cristo, y no por las obras de la Ley; porque por las obras de la Ley ninguna carne será declarada justa.

-Gálatas 2:16 (La Biblia Textual)

Tenemos tremendos problemas a nivel mundial. Hay guerras y dañan a muchos. El clima está inestable. Los alimentos faltan en muchos lugares y las enfermedades se van extendiendo tan rápido como la insensibilidad e indiferencia. Sin embargo, ninguno de estos problemas supera ni iguala al de la condenación eterna por causa del pecado. Jesucristo vino precisamente con la específica misión de solucionar este problema. Él vivió una vida absolutamente santa y libre de pecado en lugar de nosotros para que sus méritos nos puedan ser atribuidos gratuitamente y sufrió en sí mismo la condenación eterna para que nosotros seamos librados de ella.

Cristo no vino a ser nuestro ejemplo de cómo obedecer a Dios; él vino para ser nuestro doble sustituto. Así ganó la justificación para todos (justificación objetiva). Sin embargo, para que cada individuo pueda beneficiarse de la justificación es necesario que haya fe. La fe es el órgano que permite que la justificación llegue al individuo. Nadie puede tener fe a menos que la reciba como un don creado por la Palabra de Dios. ¿Cómo sucede esto? La fe salvadora no nace con nosotros. La Biblia es clara cuando afirma que «no todos tienen fe» (2 Tesalonicenses 3:2). Necesitamos recordar que tenemos fe gracias a que el Espíritu Santo la creó en nuestro corazón con el poder del evangelio (Romanos 1:17; 10:14,17).

Jesucristo, quien ganó con sus méritos la justificación objetiva, asignó a su iglesia la misión de llevar el evangelio por todo el mundo para que, mediante ese evangelio, la gente reciba el don de la fe y así pueda beneficiarse de la justificación. Como está escrito: «porque “todo el que invoque el nombre del Señor será salvo”. Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? […] Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo» (Romanos 10:13-17). La iglesia es la institución fundada por Cristo para llevar el evangelio a todo el mundo, esta es la razón de su existencia. El evangelio es el mensaje de la justificación por la sola fe. Si la iglesia pierde este mensaje, pierde su razón de existir.

Oración:

Señor, guárdanos del error de contaminar la buena noticia de la justificación por la sola fe gracias a la doble sustitución obrada por Cristo. Amén.