UNA ORACIÓN EN TRES PARTES POR EL ÉXITO

Dios nos tenga compasión y nos bendiga; Dios haga resplandecer su rostro sobre nosotros. Salmo 67:1

La semana pasada estuve mirando lo que había en la librería, mientras mi esposa hacía compras en el centro comercial. Computación para principiantes y estrategias de inversión para los semi calificados, eran solo algunos de los manuales prácticos que se alineaban en los estantes.

El salmista tiene un manual práctico de oración para una vida exitosa. Comienza con una oración pidiendo la gracia de Dios. Tal vez puedo dominar el computador y saber cómo invertir, pero sin la gracia de Dios no tengo nada. Donde no está presente la gracia de Dios, está presente su ira. Donde no es bienvenido como Padre, él viene como juez. La vida exitosa significa orar: “Señor Dios, te pido que, por los méritos de Jesús, perdones mis pecados, seas mi Padre y me sostengas siempre como hijo tuyo”.

“Que Dios nos bendiga”, continua el salmista. De la misericordiosa mano de Dios viene todo lo que necesito para una existencia llena de paz en esta tierra. Solo puedo recibir cuando él da; y solo puedo pedir. En respuesta a mis oraciones, mi Padre me concederá en su propia medida lo que yo necesite tanto para el cuerpo como para el alma. En su sabiduría, él siempre me “cuidará en el hogar y en el camino, desde ahora y para siempre”. (Salmo 121:8).

“Dios haga resplandecer su rostro sobre nosotros”, concluye el salmista. No puedo andar con éxito por mi camino en la vida sin el amor de Dios resplandeciendo sobre mí. Necesito que cada día me ilumine con su perdón cuando caigo en pecado; su fortaleza, cuando lucho con la tentación; su vida, cuando enfrento la muerte. Cada día necesito su Palabra, en la que su rostro resplandece sobre mí. Este es un manual práctico de oración que hubiera preferido tomar del estante, para usarlo. Este manual funciona.

Oración:

Señor, te pido que tengas misericordia de mí, que me bendigas y hagas que tu rostro resplandezca sobre mí, por amor de Jesús. Amén.