ORACIÓN PARA DAR CONSEJO CON SABIDURÍA

Señor, tengo un amigo (familiar u otro) que está angustiado por esta pandemia del coronavirus (o cualquier otra enfermedad o situación). Cada día más personas se enferman por este virus (o cualquier otra enfermedad). El sabe que soy cristiano y está pidiendo consejos en cuanto a cómo puede enfrentar mejor este problema (o si no me lo piden pero sé que puedo ofrecer consuelo en Cristo a alguien cercano). Mi primera reacción es la de decirle cosas que pueden no ser la verdad, de darle promesas que tú no has dado. Pero entiendo que eso no sería correcto y que si lo que le digo no resulta ser verdadero, esto podría causarle grandes decepciones y alejarlo de tí. Por eso, te pido que me ayudes a aconsejar a mi amigo (familiar u otro) en forma sabia. Ayúdame a no decirle mentiras.

Pero, por otro lado, ayúdame a ser capaz de darle todo el verdadero consuelo que tu Palabra da para situaciones como esta. La parte difícil sería mostrarle que realmente tanto él, como yo y todo el mundo merecemos que caiga sobre nosotros algo mil veces peor que este virus (enfermedad o situación) a causa de nuestros pecados contra tí. Lo que merecemos a causa del pecado es la muerte eterna enviándonos al infierno como castigo. Los problemas causados por el virus (enfermad o situación) no se comparan en ningún sentido con el problema del infierno eterno. Después, ayúdame a enseñarle que tú siempre tienes buenos propósitos para todo lo que nos pasa en esta vida incluyendo lo que parece problemático o doloroso. Tu deseo más grande es que “todos sean salvos” (1 Timoteo 2:4). Por eso, todo lo que nos pasa en esta vida tiene, por lo menos en parte, el propósito de ayudar en el cumplimiento de este gran deseo que tienes. Para que se cumpla este deseo tuyo, las personas necesitan saber que tienes este deseo. Por eso, a veces envías problemas y hasta desastres al mundo para que las personas se den cuenta que te necesitan y que estás obrando para ayudarles y salvarles. Tan pronto alguien llegue al reconocimiento que te necesita y esté dispuesto a buscar respuestas en tu Palabra, la Biblia, allí encontraría que su necesidad más grande es la de ser salvo de la condenación tuya que merece por sus pecados.

Y también podría encontrar la gran solución que tú has dado para este, su problema más grave y que la solución es lo que tu Hijo Jesús, ha hecho por toda la humanidad. El obedeció tus mandamientos perfectamente por todos nosotros, como su Sustituto y Él también ha pagado el castigo del infierno por todos para darnos Salvación. Ayúdame a enseñarle a mi amigo (familiar u otro) estas cosas claramente y de acuerdo a tu Palabra. También pido que, al darle a mi amigo (familiar u otro) este testimonio, tu Espíritu Santo esté obrando en su corazón para convencerle de esta verdad y para que confíe en Jesús como su único Salvador. Pido esto en el nombre de Jesús. Amén.