—Deuteronomio 27:4–8

Cuando hayas cruzado el Jordán, colocarás […] un altar de piedra en honor al Señor tu Dios, […] con piedras enteras, […] ofrecerás allí sacrificios de comunión, y los comerás y te regocijarás en la presencia del Señor tu Dios. Sobre las piedras de ese altar escribirás claramente todas las palabras de esta ley.