— Salmo 130:1-4, Reina Valera 1960

De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo. 

Señor, oye mi voz; 

Estén atentos tus oídos 

A la voz de mi súplica. 

 

JAH, si mirares a los pecados, 

¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? 

Pero en ti hay perdón, 

Para que seas reverenciado.