— Job 2:9-10

Su esposa le reprochó [a Job]: —¿Todavía mantienes firme tu integridad? ¡Maldice a Dios y muérete!

Job le respondió: —Mujer, hablas como una necia. Si de Dios sabemos recibir lo bueno, ¿no sabremos también recibir lo malo?

A pesar de todo esto, Job no pecó ni de palabra.