— Jeremías 17:5,6

Así dice el Señor:

«¡Maldito el hombre que confía en el hombre!

¡Maldito el que se apoya en su propia fuerza

y aparta su corazón del Señor!

Será como una zarza en el desierto:

no se dará cuenta cuando llegue el bien.

Morará en la sequedad del desierto,

en tierras de sal, donde nadie habita.»