EN LOS DÍAS Y LAS NOCHES

Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia.

– Salmo 16:7

Hace algunas décadas atrás cierta empresa ofrecía en venta un método para aprender inglés durmiendo. La hipnopedia, como se llama este método, no está científicamente comprobada y es criticada en la novela «Un Mundo Feliz» de Aldous Huxley. No sabemos si realmente se puede aprender durmiendo con el método de la hipnopedia. Pero sí sabemos, puesto que la Biblia así lo enseña, que tal como David lo dijo, Dios corrige nuestra conciencia aun por las noches. Tal amonestación puede llevarnos a examinar cuál es nuestra condición espiritual para comprender la magnitud de la redención obrada por Jesucristo.

Las grandes corporaciones, cuando examinan su situación, lo hacen considerando que en las actividades humanas no hay perfección, y por ello procuran identificar sus falencias a fin de corregirlas. Nosotros, los creyentes, también necesitamos ser confrontados con nuestros pecados. Por eso el Espíritu Santo, usando la ley como un espejo, nos muestra nuestra pecaminosidad. Por medio de esa misma ley, también nos muestra las terribles consecuencias de nuestra condición de pecadores de modo que seamos aterrorizados.

Entonces, el Espíritu Santo obra en nosotros fe salvadora por medio del evangelio. El verdadero evangelio nos habla de la doble sustitución obrada por Cristo a favor nuestro. Jesucristo fue nuestro doble sustituto cuando, de forma activa, vivió por 33 años sujeto a la ley obedeciéndola perfectamente; y de forma pasiva, soportó sobre sí mismo toda la ira de Dios padeciendo el castigo eterno en la cruz cuando dio su vida para pagar por los pecados de cada persona. En gratitud a tanto amor vamos a querer honrar a Dios obedeciendo su voluntad en la mejor manera que nos sea posible.

No sabemos si la hipnopedia sirve o no, pero sí sabemos que Dios Jehová nos aconseja por su Palabra de día y de noche. Cuando más la escuchamos y meditamos en ella, más y más el Señor nos consuela, anima, fortalece y guía en nuestro diario vivir. ¡Bendeciremos a Dios por enseñarnos con la verdad!

Oración:

Señor Jesucristo, te doy gracias por todo lo que por mí hiciste. Concédeme el poder servirte santamente en toda piedad e integridad. Amén.