“Cuando Jesús probó el vinagre, dijo: ‘Consumado es’; luego inclinó la cabeza y entregó el espíritu” (Juan 19:30)

“CONSUMADO ES”

Según las apariencias exteriores, la muerte de Cristo parece un trágico error judicial. Cristo parece ser víctima de una conspiración despiadada, sin poder defenderse a sí mismo, y por lo tanto, condenado a sufrir y morir. Pero este mismo sufrimiento, esta impotencia, fue su victoria. Al humillarse a sí mismo y al sufrir el castigo eterno del pecado, Cristo pagó nuestra deuda íntegramente.

Así es, sufrió; clamó; parecía derrotado. Pero de esta batalla contra el pecado y la muerte, salió victorioso. “Consumado es”. Ganó el perdón pleno y completo por cada pecador. No se puede exagerar el significado de la sexta palabra en la cruz.

No hay nada que Satanás preferiría que creyéramos que esto: que Cristo no pagó toda la deuda por usted; que debe añadir algo a ello. Fortalézcase con estas palabras: “Consumado es”. Ni el número ni la grandeza de sus pecados pueden alterar ese hecho.

Esas dos palabras también expulsan toda justicia propia. Nos enseñan que todo lo relacionado con la salvación ha sido hecho para nosotros. Nuestra redención se efectuó antes de que naciéramos. Lo que nunca podríamos hacer, otro lo hizo por nosotros. Aquí también hay una reprensión a la hipocresía de los que dicen que son salvados solo por medio de Cristo, pero confían en las buenas obras hasta cierto grado después de todo. Al escuchar bien las palabras de Cristo, solo podemos confesar: “Creo que Jesucristo… me ha redimido a mí, criatura perdida y condenada” (Explicación del Segundo Artículo).

Esas palabras dan fuerzas contra el pecado. Por supuesto, algunos piensan, ¡y lo dicen!, que “Consumado es” significa exactamente lo opuesto. “Ustedes”, acusan, “animan a la gente a pensar que si Dios olvida gratuitamente todos los pecados por amor de Cristo, uno bien puede seguir pecando, ya que Dios perdonará cada vez de todos modos”. Pero los cristianos, que confían en el pago perfecto de Cristo, no piensan así. Para nosotros, “Consumado es”, es lo mismo que escuchar a nuestro Señor decir: “Tus pecados te son perdonados”. Entonces nuestros oídos están listos para escuchar lo que sigue: “Vete, y no peques más”. Para nosotros, esta sexta palabra desde la cruz es la razón para evitar lo malo y hacer lo bueno; en eso nosotros también encontramos fuerzas para luchar.

Oración:

Señor Jesucristo, enséñanos a llevar todos nuestros pecados a ti, para que puedan ser clavados en la cruz contigo y encontrar en tu redención perfecta la fortaleza para andar muy cerca de ti. Amén.

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