¿Y SI JESÚS NO HUBIERA NACIDO?

Hoy les ha nacido en la Ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. Lucas 2:11

Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del Señor su Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas. Josué 23:14

Hace unos años, la tira cómica de Carlitos presentó el siguiente diálogo en la víspera del año nuevo: “Bueno, aquí está otra vez”, le dice Charlie Brown a su amigo Linus. “Es el último día del año, y lo hice otra vez”, “¿Qué hiciste?”, le pregunta Linus. A lo que Charlie responde: “Solo eché a volar otro año”.

Tengo el deseo de unirme a Charlie. ¿Qué veo cuando miro hacia atrás en el camino del año pasado? Muchos de mis pensamientos, palabras y hechos, están en la zanja junto con mucha basura. ¿Cómo puedo recoger la basura de mis palabras con las que he lastimado a la gente, sin mencionar a mi Salvador? ¿Cómo puedo pagar la multa por ensuciar el camino de la vida con mis palabras y mis actos pecaminosos? Eché a volar otro año.

Desde la mirada hacia atrás, me vuelvo para mirar hacia arriba. ¿Qué veo cuando levanto los ojos de la fe a Jesús, que es el mismo ayer, hoy y por los siglos? ¿No estaba ahí cada vez que acudí a él con mi súplica penitente, diciendo: “Señor Dios, ten misericordia de mí, pecador?” ¿No estaba ahí en su Palabra y en la Santa Cena para asegurarme: “Tus pecados están perdonados; ve en paz”? ¿No está aquí también esta noche una última vez para repetirme sus dulces promesas? ¿No ha cumplido también sus promesas para las necesidades menores de mi cuerpo? ¿No seguirá haciendo que todas cosas obren para mi bien? Ninguna de sus buenas promesas ha dejado de cumplirse. Es por eso que cierro cómodamente el año viejo y entro con confianza en el nuevo.

Oración:

Señor, te doy gracias por todas tus misericordias en el año pasado; te pido que camines conmigo en el nuevo. Amén.