-Hebreos 11:13-14,16

Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente dieron a entender que andaban en busca de una patria. […] Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser llamado su Dios, y les preparó una ciudad.