-Mateo 14:25-31
En la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el lago. Cuando los discípulos lo vieron caminando sobre el agua, quedaron aterrados.
— ¡Es un fantasma! —gritaron de miedo.
Pero Jesús les dijo en seguida:
— ¡Cálmense! Soy yo. No tengan miedo.
—Señor, si eres tú —respondió Pedro—, mándame que vaya a ti sobre el agua.
—Ven —dijo Jesús.
Pedro bajó de la barca y caminó sobre el agua en dirección a Jesús. Pero al sentir el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó:
— ¡Señor, sálvame!
En seguida Jesús le tendió la mano y, sujetándolo, lo reprendió:
— ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?


