ESTÉN PREPARADOS — ¿QUÉ PASA SI ESTOY PREPARADO?

Dichosos los siervos a quienes su señor encuentre pendientes de su llegada. Créanme que se ajustará la ropa, hará que los siervos se sienten a la mesa, y él mismo se pondrá a servirles. Lucas 12:37

Jesús utiliza una imagen bellísima para describir lo que les espera a los que estén preparados cuando él regrese. Podríamos incluso decir que es una imagen poco probable. ¿Escuchó usted alguna vez que un señor haya tomado a sus siervos de la mano, los haya sentado a su mesa y les haya servido? En medio de los humanos, ese tipo de escena es altamente improbable. Pero Jesús no habla de la humanidad, habla de él mismo, mi Salvador a quien espero.

¡Qué bella imagen de la escena celestial! No puedo hallar las palabras para describirla. En el cielo, junto con cada uno de los creyentes, seré tratado como un señor, servido por el Señor celestial. De ninguna manera merezco que me trate así; voy a estar sentado a la mesa solo por el amor y la obra de mi Salvador. Voy a estar listo solo porque él me da la fe y la fortalece, para que así sea.

Y también me va a exaltar en el cielo. Él va a poner en la mesa de su banquete toda la santa alegría que ha ganado para mí por medio de su obra salvadora en la cruz. El salmista dice, refiriéndose a Jesús: “me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha” (Salmo 16:11). Esas preciosas palabras están más allá de mi entendimiento, pero por ahora es suficiente saber que esa alegría solo será para los que estén listos cuando él venga. Por ahora, es suficiente lo que él dice: “Sí, vengo pronto”, para responder: “Amén. ¡Ven, Señor Jesús!” (Apocalipsis 22:20).

Oración:

Señor, te pido que me mantengas siempre despierto en la fe, para tu regreso. Amén.