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articleIrOVenir¿Ir o venir?

El Señor te estará vigilando cuando salgas y cuando regreses, desde ahora y hasta siempre. Salmo 121:8

Michael A. Woldt

“¿Estoy yendo o viniendo?” Algunas veces es difícil saberlo.

“Ir o venir” es propio de nuestras vidas. Vamos al trabajo o colegio. Acompañamos a nuestros hijos en el estudio, prácticas, y eventos deportivos. En las vacaciones vamos a diversos lugares, bodas, y reuniones con familiares y amigos.

Las actividades académicas, las oportunidades de trabajo, y las carreras militares, normalmente requieren la relocalización de nuestras familias. Durante nuestras vidas hacemos muchas idas o venidas.

DIOS ESTABA CON LOS ISRAELITAS EN SUS VIAJES

Ir o venir siempre ha sido parte de nuestra vida. Mucho antes de la era de los aviones, trenes, y automóviles, Abraham y sus descendientes también tuvieron muchas idas y venidas. Ellos caminaron miles de kilómetros en busca de tierra con agua y pastos para sus animales. En el tiempo de Moisés, los hijos de Israel anduvieron por tierras áridas durante 40 años. Inclusive su lugar de adoración era móvil, el cual tenía anillos y varas para transporte fácil cuando era necesario levantar el campamento.

Cuando finalmente el pueblo de Dios se estableció en la Tierra Prometida, ellos no dejaron de ir y venir. Los israelitas fieles siguieron el mandato divino de reunirse delante del Señor para celebrar tres fiestas especiales. “Tres veces al año todos tus varones se presentarán delante del Señor tu Dios, en el lugar que él escoja. Se presentarán en la fiesta solemne de los panes sin levadura, en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno de ellos se presentará delante del Señor con las manos vacías.” (Deuteronomio 16:16). Es posible que los adoradores cantaran el Salmo 121 al ir y venir en sus peregrinajes. Las palabras de este canto dan consuelo al corazón atribulado. Tus pies no resbalarán. No padecerás desastres. “El Señor te estará vigilando cuando salgas y cuando regreses, desde ahora y hasta siempre.”

EL SEÑOR CUIDA CADA PASO

¿Ha estado usted tan ocupado yendo y viniendo que se ha olvidado que el Señor lo cuida a usted? Lea en La Biblia el Salmo 121. Usted no se arrepentirá por los pocos segundos que le quitará de su día. Deje que sus pensamientos sean retirados de las preocupaciones y los afanes de la vida y sean llevados a Quien vino y fue por usted. Jesús, el único Hijo, quien vino del Padre, fue encarnado y “habitó entre nosotros” (vea Juan 1:14). Su venida e ida, lo llevaron a la cruz, donde él derramó su santa sangre por los pecados del mundo. Jesús se sacrificó a él mismo para que el peregrinaje por la vida termine bien para nosotros y para quienes tienen puesta su esperanza en su obra salvadora.

El Señor, quien envió a su Hijo para rescatarnos del infierno que merecemos, ahora cuida cada paso de nuestras vidas. El cuidó en la fuente bautismal nuestra “venida”. Fue allá donde él nos hizo de su propiedad y nos puso en comunión con Jesús. Él también estará con nosotros cuando muramos, asegurándonos que nuestra “ida” de esta vida no es el final de nuestro viaje, sino el comienzo de la alegría sin fin en la presencia del Señor.

“¿Está usted yendo o viniendo?” Algunas veces no se sabe. Sea que su vida está llena de actividad interminable o que se esté deteniendo un poco mientras el tiempo le quita su capacidad de hacer lo que tiene que hacer, el precioso consuelo del Salmo 121 es importante para usted. La promesa del Señor permanece, no importa cuantás idas y venidas pueda traerle su viaje a lo largo de la vida.

Editor contribuyente Michael Woldt es pastor en la iglesia Estrella de David, en la ciudad de Jackson, en el estado de Wisconsin.

© Forward in Christ. Todos los derechos reservados. Reimpreso con permiso.

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